PUERTO PRÍNCIPE, 15 de marzo de 2004 -- La Maison L'Arc-en-Ciel no es un restaurante, a pesar de los 40 niños y niñas que comen allí con un aire de satisfacción.
El VIH hace que las comidas sean diferentes en La Maison, un orfelinato que recibe ayuda del UNICEF y que es también un programa de protección para los niños y niñas que tienen el virus. En el centro de cada mesa hay una botella de AZT, el medicamento antiretroviral que impide el avance de la enfermedad. Mientras comen, los niños reciben dos dosis al día del medicamento que les administra una enfermera.
De hecho, los niños que viven en La Maison son una reducida minoría entre los 200.000 niños y niñas huérfanos a causa del SIDA que hay en Haití. Además, más de 5.000 niños y niñas nacen aquí cada año con esta enfermedad.
El VIH hace que las comidas sean diferentes en La Maison, un orfelinato que recibe ayuda del UNICEF y que es también un programa de protección para los niños y niñas que tienen el virus. En el centro de cada mesa hay una botella de AZT, el medicamento antiretroviral que impide el avance de la enfermedad. Mientras comen, los niños reciben dos dosis al día del medicamento que les administra una enfermera.
De hecho, los niños que viven en La Maison son una reducida minoría entre los 200.000 niños y niñas huérfanos a causa del SIDA que hay en Haití. Además, más de 5.000 niños y niñas nacen aquí cada año con esta enfermedad.
unicef.

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